Los
argentinos se preparan para elegir un nuevo presidente sin el apellido
Kirchner. Desde el FPV se intensifica la interna, Massa anunció que no baja su
candidatura, mientras que en el Pro confían en que la gente va a votar a Macri por la figura del cambio.
Junio es un mes clave para las
aspiraciones electorales de los tres principales candidatos presidenciables
para las PASO del 09 de Agosto próximo. Diez días marcaran y sellaran el futuro
de los que buscan suceder a Cristina Fernández de Kirchner. Oficialmente el 10
de junio vence el plazo para el reconocimiento de las alianzas, cinco días
después finaliza el plazo para la asignación de los colores de las boletas,
mientras que el 20 de junio es la fecha límite para la presentación de listas
de precandidatos.
Los principales candidatos
presidenciables se encuentran ultimando detalles para oficializar a quienes
serán sus compañeros de fórmula para afrontar las Primarias Abiertas
Simultáneas y Obligatorias y las elecciones generales del 25 de octubre. En
este sentido las encuestas difieren en quién será el ganador, pero lo que sí concuerdan
la gran mayoría de las consultoras, es en presentar un panorama muy reñido
entre el PRO y el Frente para la Victoria, pero sobre todo se observa una
fuerte tendencia en elegir votar a Macri en caso de una
posible segunda vuelta.
Derrumbada la idea de una gran
interna opositora fogoneada desde el Frente Renovador y Sergio Massa para la
provincia de Buenos Aires y Nación, el ex intendente de Tigre ratificó su
candidatura presidencial, en medio de una profunda crisis interna debido a las renuncias de doce
intendentes bonaerenses como Darío Giustozzi, Humberto Zúccaro, Raúl
Othacehé, Jesús Cariglino, Sandro Guzmán, José Eseverri y Gabriel Katopodis
entre otros.
En el caso del PRO, internamente
confían en que el electorado decidirá <Bold> votar a Macri </Bold>
beneficiado por la alta polarización con el candidato del FPV y principalmente
por la idea del “cambio contra la continuidad", slogan de campaña
instalado desde el espacio macrista en todas las apariciones públicas. El mismo
jefe de gobierno porteño sostiene que “en la Argentina se está discutiendo
continuidad o cambio”, al tiempo que destacó que “la mayoría de los argentinos
quiere un verdadero cambio”.
Mientras que del lado de Daniel
Scioli, quien se construyó como el candidato que representa la figura de la
"continuidad con algunos cambios” y el responsable de que en la Argentina
del futuro “se viene la etapa del desarrollo”, en su afán por polarizar con el
PRO le recuerdan a cada instante que antes de “competir con Mauricio Macri,
primero tiene una interna con un peronista” como declaró el ex jefe de gabinete
Jorge Capitanich.